Mejorar nuestra vida diaria

El Yoga nos muestra el camino y nos guía para que demos aquellos pequeños pasos en busca de nuestra felicidad; nos invita a hacerle pequeños ajustes a nuestros días, nos invita a pensar

¿Qué hacemos con nuestros días? 

Generalmente dejamos que la luz del sol nos ilumine y se apague sin preguntarnos sobre nuestro lugar en el mundo. Dejamos que la vida pase frente a nuestros ojos sin apersonarnos de ella, nos dejamos ser despreocupadamente. Mientras tanto, el mundo sigue caminando y las puertas de la felicidad se abren y se cierran frente a nuestro ser indiferente. Somos como un árbol pasmado: no crecemos, no desaparecemos, no nos hacemos más pequeños, solo estamos ahí… tomando del mundo sin dar nada a cambio. ¿Es así como queremos dejar que se escape nuestra vida sobre la tierra? ¿Formando una muralla de indiferencia entre nosotros y el regalo del aprendizaje? El camino de la consciencia es largo y tiene sus dificultades, es por eso que debemos abordarlo con pasos firmes pero pequeños, con pasos seguros, con pequeños avances que nos irán conduciendo hasta la meta.

Podemos cambiar nuestro día a día 

El Yoga nos muestra el camino y nos guía para que demos aquellos pequeños pasos en busca de nuestra felicidad; nos invita a hacerle pequeños ajustes a nuestros días, nos invita a pensarHacer que cada nuevo amanecer signifique diferente, que se convierta en uno de esos pasos para avanzar hacia la felicidad, hacia la paz y hacia la consciencia. Los pequeños detalles son el secreto de las obras más bellas. ¿Qué sería de nuestro vasto cielo sin las estrellas? ¿De nuestros grandes árboles sin sus hermosas flores? Por medio de pequeños detalles podemos cambiar el mundo, cambiar nuestro mundo. No se trata de hacer cambios drásticos, dolorosos, que son difíciles de mantener en el tiempo. Se trata de ir transformándonos lentamente, de ir preparando nuestro entorno —paso a paso— para una nueva consciencia.

El Yoga nos muestra el camino y nos guía para que demos aquellos pequeños pasos en busca de nuestra felicidad; nos invita a hacerle pequeños ajustes a nuestros días, nos invita a pensar: ¿cómo puedo ofrecerle un mayor bienestar a mi cuerpo? ¿Qué alimentos pueden darme una energía saludable y positiva? ¿Cómo puedo alimentar mi mente y mi inteligencia? ¿Cómo puedo hacer que la bondad natural de mi espíritu se multiplique y crezca? Entonces, para comenzar el cambio podemos ir revelándonos lentamente las respuestas: un día que comience con ejercicio y meditación para energizar nuestro cuerpo, para equilibrar nuestra mente; dedicar pequeños espacios para prepararme alimentos más saludables; ir dejando, poco a poco, aquellos hábitos que reconozco que no me son favorables. Es mucho lo que podemos hacer cuando cada día decidimos ofrecernos un detalle positivo: cuidados para mi cuerpo, cariños para mi espíritu, alimentos para favorecer mi consciencia.

El Yoga es la ciencia del amor vivo, el camino hacia el equilibrio y hacia la consciencia. 

Con amor se debe comenzar a vivir el Yoga, dejando de culparme a mí y de culpar a los demás por las cosas negativas que pertenecen a nuestro entorno, tomando responsabilidad por la vida que me fue otorgada para vivir y decidiendo mejorarla. El amor es aquel cambio que se despierta natural y sutilmente en mi corazón, que poco a poco me transforma a través de los pequeños detalles positivos que le ofrezco a mi consciencia para que crezca, para que se haga más grande y para que comience a liberarme de las cosas que me hacen sufrir al mismo tiempo que me revela el camino de la felicidad. 

Transformemos nuestra vida diaria con pasos pequeños pero tenaces, con pequeños detalles, con pequeños regalos para nuestra consciencia.

El Yoga nos muestra el camino y nos guía para que demos aquellos pequeños pasos en busca de nuestra felicidad; nos invita a hacerle pequeños ajustes a nuestros días, nos invita a pensar

Mejorar nuestra vida diaria

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