Conectarte con tu ALMA, el camino para acabar con el sufrimiento

Es momento de que comencemos el camino para renovar y darle una nueva direcci√≥n a nuestro mundo, de que trabajemos verdaderamente por nuestra felicidad. ūüôŹ

¿Has hecho la cuenta de cu√°ntos d√≠as en el a√Īo te levantas sinti√©ndote insatisfecho? 

En repetidas ocasiones nos reconocemos, nos reencontramos en el lugar com√ļn de la tristeza, de la melancol√≠a, del sufrimiento. Basta recordar aquel momento en el que alcanzamos una meta so√Īada y no pudimos m√°s que sentirnos vac√≠os, que sentir temor de no tener algo por lo que hubiera necesidad de luchar. Basta pensar en los fracasos de nuestras relaciones, en la dificultad que nos da llegar a una plena comprensi√≥n con el otro; pensar en aquel momento desagradable en el que nos miramos al espejo y no vemos aquello que hemos anhelado ver. Pensar en aquellos momentos en los que nos sentimos tan solos, tan perdidos en la existencia, como si estuvi√©ramos en el lugar equivocado. 

La realidad es que todos quisi√©ramos liberarnos de ese sentimiento de insatisfacci√≥n. 

Todos quisi√©ramos encontrar un lugar al que sintamos pertenecer, sentir que estamos ocupando el lugar adecuado en este mundo, que somos felices y que estamos ayudando a que los dem√°s lo sean. Sin embargo, la falta de sentido vuelve a encontrarnos, volvemos a tener la impresi√≥n de que estamos en el lugar inadecuado. Todo esto se debe a que no hemos hallado la direcci√≥n de la vida que nos es propia, no sabemos lo que somos, ni lo que estamos buscando, no entendemos el sentido de nuestra existencia, ni estamos trabajando por comprenderlo. 
En esta vida, somos como un amn√©sico que divaga, no reconocemos nada de lo que vemos, no sabemos para d√≥nde vamos, ni lo que los dem√°s nos deben representar. Estamos inmersos en una b√ļsqueda indeterminada: sabemos que estamos buscando algo pero no sabemos c√≥mo es; en un contexto como este no podemos m√°s que sentirnos frustrados cada vez que creemos haber hallado lo que busc√°bamos y nos damos cuenta de que nos hemos equivocado, no podemos m√°s que sentir rabia por seguir inmersos en un callej√≥n sin salida, no podemos m√°s que sentirnos ansiosos por no poder encontrar. Estamos en un c√≠rculo vicioso de nunca acabar y, entre todos esos movimientos circulares, nos estamos perdiendo, dejamos de pensar que somos importantes y dejamos de vernos, dejamos de vernos porque mantenemos nuestra mirada puesta en aquel objeto desconocido que nos llama silenciosamente, que sabemos que necesitamos pero sin saber por qu√©. Aquel misterioso objeto que buscamos nos perturba y nos roba la felicidad. 

¿C√≥mo encontrarnos?

¿Por qu√© nos hallamos en esta b√ļsqueda? ¿Por qu√© estamos sufriendo? ¿Por qu√© nos empe√Īamos en mantenernos en este c√≠rculo vicioso y absurdo? Acaso, si alguien llegara a ti con la tarea de encontrar lo que es imposible descubrir… ¿te dedicar√≠as a buscarlo? Seguramente no, seguramente jam√°s aceptar√≠as semejante trabajo. Entonces, ¿por qu√© permaneces en el c√≠rculo vicioso del sufrimiento? ¿Por qu√© no te enfocas en encontrar la salida? La cuesti√≥n es que se presentan muchas, hay diversas salidas manifest√°ndose constantemente y no podemos comprender cu√°l es la correcta, nos perdemos una y otra vez, precisamente porque no sabemos lo que estamos buscando. Para lograr salir de este c√≠rculo vicioso y absurdo debemos empezar por comprender lo que verdaderamente somos, solo cuando se sabe qu√© es un objeto es que se puede decir para qu√© sirve. De la misma forma, solo en el momento en el que comprendemos lo que somos, podremos entender qu√© es lo que vinimos a hacer al mundo. 

Y es que la vida se presenta como esa plataforma de juegos en la que nos corresponde encontrarnos.

Nuestro trabajo parece ser el de descubrirnos y solo entonces abrirnos al camino de la felicidad. El yoga nos ense√Īa que no podemos solamente identificarnos con el cuerpo, sufrimos porque no alcanzamos la belleza ideal, porque no podemos comprar la ropa m√°s costosa, porque no podemos tener los lujos que quisi√©ramos, etc. Tambi√©n nos ense√Īa que no podemos identificarnos solo con nuestra mente, sufrimos porque nos da tristeza, porque tenemos miedo, porque queremos comer o beber m√°s de lo que es apropiado. Es evidente que somos esas cosas: somos nuestra mente y somos nuestro cuerpo, pero eso no es lo √ļnico que somos. Esa es la ense√Īanza m√°s importante del yoga: somos un alma espiritual trascendental que se encuentra habitando un cuerpo material. 

Esta alma tiene tres caracter√≠sticas de amplia importancia, las cuales se resumen en lo siguiente: sat-cit-ananda: el alma es eterna (sat), el alma est√° llena de conocimiento (cit) y el alma es naturalmente feliz (ananda). 

No necesitamos nada m√°s que nuestro propio reconocimiento para alcanzar la felicidad, porque una vez nos demos cuenta de que somos eternos, de que en nosotros est√° todo el conocimiento que nos es necesario y la posibilidad de la felicidad eterna, vamos a dejar de sufrir por aquello que no necesitamos, por aquello que no nos representa. Entonces nos podremos liberar del velo de la realidad material (Maya), lograremos ver el verdadero camino de la felicidad eterna y, finalmente, abandonar todos nuestros sufrimientos.

Es momento de que comencemos el camino para renovar y darle una nueva direcci√≥n a nuestro mundo, de que trabajemos verdaderamente por nuestra felicidad, por aquella felicidad que solo podremos encontrar en el momento en el que se nos clarifique lo que verdaderamente somos y el objetivo que vinimos alcanzar al mundo. No te dejes como √ļltima opci√≥n, no dejes que tu vida tenga que lanzarte por dolorosas sendas para poder dar vuelta atr√°s y tratar de reconocerte, empieza a mirarte en el verdadero espejo, empieza a explorar tu interior y reg√°late la oportunidad de abrirte paso en el camino de la plenitud, de la felicidad. 

Sufrimos porque nos desconocemos, porque vivimos con un extra√Īo que se empe√Īa en opacarnos, en turbar nuestra tranquilidad, nuestra promesa de felicidad y ese extra√Īo est√° en nosotros mismos. Es momento de enfrentarlo, de luchar para que deje de sabotearnos, para que nos deje hallar la paz.


Es momento de que comencemos el camino para renovar y darle una nueva direcci√≥n a nuestro mundo, de que trabajemos verdaderamente por nuestra felicidad. ūüôŹ

Conectarte con tu ALMA, el camino para acabar con el sufrimiento

No hay comentarios

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *